Se lavan y limpian
los mejillones quitándoles las barbas y se cuecen en una olla con tan solo una pizca de
agua en el fondo, abriéndolos al vapor hasta que estén bien abiertos. Se cuela y reserva
el agua de su cocción y se guardan cada mitad de sus conchas. Se prepara una salsa de
tomate tradicional (receta) pero ligera, utilizando y añadiéndole para ello el agua
reservada de la cocción de los mejillones al hacerla, de manera que nos quede una salsa
de tomate... pero mas ligera y menos espesa de lo habitual. El toque picante de la salsa
lo conseguimos elaborándola con un añadido de un poco de pimentón picante (casi al
final cuando casi este hecha) o unas cayenas (al principio de hacerla)... al gusto. Para
hacer los tigres rabiosos se pone un mejillón en cada media concha y se baña con un poco
de la salsa.
Trucos y consejos: Tomar preferiblemente calientes (los mejillones se entiende)...
acompañar de un buen vino blanco semifrío... en buena compañía... y dejar actuar.